Desde Derry, Maine, con amor: Stephen King

Desde Derry, Maine, con amor: Stephen King

Por Luis Zaldivar[1]

Estamos acostumbrados al miedo, porque nos asusta y hace sentirnos atrapados. Pero también es el recuerdo constante de una vida llena de sensaciones y la búsqueda de la supervivencia. Stephen King (1947), escritor estadounidense, ha sabido confeccionar con esos elementos un universo personal de terror, fantasía y misterios ocultos. 

La historia de King es sencilla y, a la vez, intrincada en aspectos personales que lo convierten en lo que es ahora. Criado en Maine por su madre, con un padre ausente y un hermano mayor, su vida estuvo rodeada de pobreza, pero también de todos los elementos que aparecen en varias de sus obras: beisbol, juegos de niños, amistades y pequeños pueblos perdidos entre los bosques de Portland, Maine, su estado natal.

Después de que su esposa Tabitha insistiera demasiado, King publicó su primer libro, la novela corta Carrie (1974) https://bit.ly/3nkLoK9, el cual le traería un éxito sin precedentes. La novela narra la historia de Carrie, una muchacha tímida que sufre el acoso de sus compañeros de escuela y la presión de una madre fanática, quien descubre sus poderes telequinéticos con consecuencias aterradoras. A partir de ese éxito, el miedo que King expresaría en las páginas de sus libros tendría una firma peculiar.

Muchos de sus textos se han convertido en películas, series de televisión, miniseries e, incluso, cómics. Historias como El Resplandor, It (Eso), Apocalipsis, Cujo, Cementerio de Animales, El misterio de Salem’s Lot, Las cuatro estaciones, Misery, entre otras, son referentes del género del terror desde la segunda mitad del Siglo XX. El universo de King se ha transformado en un complejo mundo de referencias cruzadas, desde personajes de algunas obras presentes en otras, hasta lugares comunes e inventados, como Derry, Salem’s Lot o Castle Rock.

La piedra fundacional de los relatos de King parece estar cimentada bajo la gigantesca Torre Oscura, un lugar metafórico que es el inicio y el final de todo este multiverso. Con esta saga de siete libros, el Maestro del Terror nos lleva a descubrir que casi todos sus libros coexisten y se complementan en un metauniverso más allá de la literatura. Incluso él, como actor, ha contribuido con su aparición en diversas películas basadas en sus obras, como ese personaje recurrente que lo ve todo tras el escenario.

Hasta el presente hemos conservado el legado que Stephen King ha dejado con sus libros, e incluso con su propia familia. Junto a Owen King, su hijo menor, escribió la novela de terror y ciencia ficción Bellas Durmientes (2017) https://bit.ly/3bkLaR0, y su hijo mayor, Joe Hill, escribe sus propios relatos de terror —destacando libros como NOS4A2 (2013) https://bit.ly/3pSUVtE o El traje del muerto (2007)—. En 2018, de la mano del productor J.J. Abrams, se estrenó la serie Castle Rock, un homenaje a varias de las historias de Stephen King que, sin duda, es un ejercicio de memoria para los más conocedores fans del escritor.

Palabras más, palabras menos, Stephen King se ha convertido, junto a autores como Poe, Lovecraft o Clive Barker, en un faro de luz entre la oscuridad de un género tan rico y variado como lo es el del terror. La literatura de King está repleta, sí, de elementos típicamente estadounidenses, pero que conserva un exquisito equilibrio con ese terror atávico que perdura entre nuestras más antiguas leyendas y mitos humanos.

¡Gracias por leer el artículo completo! Te invitamos a compartirlo.  

[1] Egresado en Filosofía por la UNAM, es autor de varios relatos y ensayos, además de autor de la columna "El Rincón del Miedo", del periódico Aquí. Se desempeña como librero y agente multiplicador en Librerías Porrúa.