Chanoc

Chanoc

Por Luis Rueda

Chanoc, aventuras de mar y tierra, es una de las historietas con mayor impacto en México e Hispanoamérica. Su estilo realista de ambiente tropical, los personajes que podrían pertenecer a cualquiera de nuestras familia, su referencia insistente a la cultura pop, el misticismo ancestral y hasta la filosofía occidental presentes con un lenguaje lleno del caló caribeño establecieron una pronta complicidad entre las historia de Ángel Martín de Lucenay y Ángel Mora Suárez, autores de la idea original, con los espectadores.

Después de ser rechazado como propuesta cinematográfica, Lucenay lo presentó a Carlos Z. Vigil, quien aceptó el proyecto de inmediato por su riqueza discursiva y potencial creativo. La ilustración fue puesta a cargo de Ángel Mora, quien tenía una estrecha relación desde la infancia con la fauna, flora y estilo de vida de las costas del Golfo de México. Su tiraje como historieta comenzó el 15 de octubre de 1959, bajo el sello de Publicaciones Herrería con 32 páginas más portadas e impresiones a todo color por la módica cantidad de $1.

En menos de 20 números, Chanoc consiguió integrarse a la vida mexicana; sin embargo, el deceso de Lucenay presentó la primera dificultad para la historieta, acabando con lo que José Hernández Riwes1 considera la 1ª etapa de este cómic. Fue Pedro Zapiain quien tomo la pluma para narrar las hazañas de los personajes. Su llegada fue un cambio radical para la historia, ya que, de la mano con Mora, aumentaron el número de personajes, dieron un giro a la personalidad de los protagonistas Chanoc y Tsekub, así como a los hilos narrativos que adquirieron un marcado tono ecologísta y de sátira política.

Esta segunda etapa comenzó un diálogo con situaciones y personalidades de la época. Pintores, intelectuales, políticos, deportistas nacionales, internacionales e incluso personajes de películas como el Rey Kong o la Guerra de las Galaxias fueron convocados por Zapiain y Mora a Ixtac, pueblo imaginario donde sucedían las historias de mar y selva. La historieta promovió el aprecio por los recursos naturales de la región, además de incluir notas al pie con aclaraciones sobre los elementos poco frecuentes en el habla cotidiana, adquiriendo así también una intención didáctica y cultural para todos los lectores.

Durante 22 años, Chanoc, aventuras de mar y tierra, llegó a vender más de un millón de copias por semana, logrando que los personajes de la historieta llegaran a la pantalla grande más de una ocasión, tal como había sido planeado en su origen. En estas adaptaciones, Chanoc fue representado por Andrés García, Gregorio Casal, Humberto Gurza y Nelson Velázquez; en tanto que Chano Urueta, Germán Valdés “Tin-Tan”, así como sus hermanos Ramón y Manuel “el Loco” Valdés representaron a Tsekub.

A partir del número 600, aproximadamente, Pedro Zapian es sustituido por distintos escritores, posiblemente a causa del discurso influenciado por ideas socialistas en un régimen capitalista recientemente asimilado.2 Conrado de la Torre fue el argumentista asignado al puesto durante la tercera etapa, la cual concluye en 1981 con la interrupción de las publicaciones por parte de Publicaciones Herrería; para ese momento, Ángel Mora se había retirado en pos de otros proyectos como Alma Grande y El Payo. José Riwes atribuye esto a la relevancia que tomó la televisión en la cultura mexicana y la introducción de otro personaje de gran relevancia: Kalimán; sin embargo, Chanoc, aventuras de mar y selva no vio su fin en ese momento.

Algunos años después, en la década de los 90, Editorial Enigma publicó algunos números especiales con prólogos de Carlos Monsiváis, Raúl Orvañanos y Paco Ignacio Taibo II, entre otros; el dibujo continuó a cargo de Ángel Mora, mientras Martha Mora y Pablo Rodríguez estaban encargados del argumento y los diálogos. Poco después, Novedades Editores lanzó nuevamente la publicación, con Ángel Mora al frente de la parte artística y M. P. Romo (seudónimo conjunto de Martha Mora y Pablo Rodríguez) a cargo de los guiones.

Ángel Mora continuó algunos años con la publicación de forma independiente y, posteriormente, en colaboración con el diario Milenio, donde prolongó su publicación hasta su reciente deceso. Agustín Sánchez González, especialista en el desarrollo de la caricatura en México, inscribe a los autores de este cómic, especialmente al ilustrador Ángel Mora, dentro de “esa generación de dibujantes como Sixto Valencia (Memín Pinguín) y Gabriel Vargas (La familia Burrón), que formaron parte de una camada de grandes artistas.”3

La presente edición aparece como un homenaje a quien perpetuó contra viento y marea la desaparición de este personaje.

1 Riwes Cruz, José H., “La mirada del Chanoc, sobre la historia cultural del México Moderno” en Narrativa gráfica: entresijos de la historieta, UAM, 2012.

2 Íbidem.

3 Díaz, Verónica, “Regresa Chanoc con aventuras de mar y selva” en Milenio versión digital, [1/9/2017], http://www.milenio.com/cultura/sacrificio_humano-mexicas-aztecas-inah-ximena_chavez-milenio-noticias_0_1046295519.html [12/10/2017]